Dic 02 2007
Carta a los montañeros
Cuando hace unos dÃas Carlos me preguntó si podÃa escribir unas lÃneas sobre la situación actual de la estación de esquà de La Covatilla, le contesté que por supuesto. No podÃa negarme a trasmitir públicamente mi opinión sobre el problema. Por un lado es sólo mi opinión. Por otro, quizás -pienso-, sirva de algo hablar en alto, para que todos los que quieran, aparte de leerlo, piensen en ello -lo que ya serÃa un logro-, y asà se pueda llegar hipotéticamente (confÃo poco en el ser humano) a hacer un acto de autocrÃtica que pueda evitar lo que en nuestro colectivo está sucediendo. ¿Es posible que el colectivo montañero pueda llegar a realizar una reflexión seria sobre su posicionamiento respecto de la conservación de las montañas en vez de, simplemente y de forma hipócrita, rasgarse las vestiduras cada vez que observa su destrucción, al tiempo que mira para otro lado cuando los grupos ecologistas piden ayuda para defender ese que es nuestro terreno de aventuras?. Asà pues, me pongo delante del teclado con el sonido de Fito y los Fitipaldis de fondo, y escucho triste los acordes de su último disco, con el sugerente tÃtulo de “Por la Boca Vive el Pez. ¿Quién dice que muere por ella?, mentira. Si no abrimos la boca, si que estamos muertos.

Con nostalgia pienso Continuar leyendo »



