Escaladas clásicas en Hoya Moros, Béjar, Salamanca.

por | 16-09-2020

Nuestro compañero Txema Rodero nos vuelve a deleitar y «poner los dientes bien largos» con estos nuevos croquis de la zona de la Proa, Hoya Moros, zona de escalada localizada en la comarca de Béjar.

Y a continuación un poco de historia de la mano de Txema Rodero.

En 1978 la zona de las agujas de Hoyamoros no estaba muy explorada por los escaladores, no había identificaciones reconocidas para las diferentes puntas y las vías de escalada eran escasas, estaban la Josino-Chamoso, la Forence, la JJ.., vías clásicas lógicas de los 70 que no superaban el quinto grado pero que ya recorrían una de las paredes mas icónicas de Hoyamoros. En mi primera visita a la zona fuí con Pepe Viñuela a los Hermanitos donde escalamos la placa de las águilas y ansiedad neurosis, una primera a un diedro sin igual, quedó claro que abrir vías en Hoyamoros implicaba ir limpiando de hierbas y líquenes mientras se escalaba en bastantes tramos de la ruta.
La pared principal de las agujas era visible desde cualquier punto y aparecía bastante limpia y continua, un regalo para los aperturistas de vías, las agujas más próximas según te acercas desde el Calvitero no contaban con ninguna vía de escalada reconocida. Con 2300 de altura la zona de las agujas prometía escalada de aventura y alpinismo invernal de calidad, un buen coctel. A mi llegada a Salamanca me encontré con un grupo de escaladores con buen rollo, coche y poca experiencia pero con entusiasmo, suficiente, las agujas mas próximas fueron las primeras en las que comenzamos a escalar, las denominamos a nuestro antojo, la aguja Monfort, y la aguja Chiriquitú algunas primeras se hicieron en invierno, como la vía de invierno a la Chiriquitú cuyos primeros 10 metros estaban cubiertos de nieve, son vías de escalada libre en general con buen canto, lógicas y sin muchas complicaciones, mi favorita la vía directa a la Monfort de 1981. La pared principal de las agujas a la que denominamos La Proa (igual que una pared de Vizcaya) fue para mí un objetivo desde el primer momento, enseguida me puse en la base de lo que hoy es la placa central de Adrenalina con la idea de escalarla, en la primavera de 1979 con Edu de San Sebastián pusimos dos buriles y surcamos la pared hacia la izquierda por una fisura de quinto que hubo que limpiar para mas arriba desembocar al final de la Josino-Chamoso, la placa superior de Adrenalina tendría que esperar hasta 1982, la salida directa a 1983 y la entrada directa por el zócalo de la Proa a 1987. Adrenalina es también una escalada en hielo (1987) que cuando se cubre en enero y hay buenas condiciones es junto con ansiedad neurosis y el gran diedro del primer Hermanito la trilogía de hielo que un alpinista salmantino no se puede perder.
Las vías de las reseñas fueron abiertas desde abajo, salvo el beso de la araña y viaje astral, dos placas soberbias imposibles de asegurar desde abajo, no estuve en la primera de la Josino o de la Florence, tampoco en el largo final de la Terradets, pero si en todas las demás por lo que me siento comprometido con el reequipamiento de algunos puntos de seguro ya demasiado antiguos que facilitarán disfrutar de estas espectaculares vías salmantinas, la graduación de dificultad que aparece en los croquis corresponde con la época de la apertura.

Txema Rodero.


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